Ochenta días, noventa días…y contando sin saber cuándo la situación vaya a cambiar para regresar a ‘la nueva normalidad’.


Pero mientras eso sucede, la vida continúa y nosotros con ella también. No nos podemos rendir, no podemos bajar cortina sin haber hecho el esfuerzo necesario para continuar en el camino; es en las crisis donde se dan los grandes cambios, donde se hacen presentes los saltos cuánticos.


Compañías como Microsoft, IBM, Ford, Apple, Google, entre otras, surgieron en temporadas de crisis. Las crisis se dan para mostrarnos lo que ya ha dejado de funcionar, lo que ya habrá de quedar atrás porque ya no rinde igual o porque simplemente ya no hay resultados. Por lo tanto, lo que a ti y a mí nos toca es darle la bienvenida al cambio y adaptarnos a él.


Cuando tenemos esa actitud, que no significa que nos conformamos, fluimos mucho más rápido y eliminamos estrés, además de fortalecer nuestro sistema inmunológico, lo que provoca que es poca la probabilidad de enfermar o, si ocurre, poder aliviarnos pronto.


Así que, aprendamos a traducir la palabra crisis en oportunidad. Hoy tenemos nuevas oportunidades para renovarnos, para transformarnos, y tenemos que empezar por nosotros mismos, por nuestro ser.


Ya no regresaremos a ser los de antes, pero sí tenemos la gran responsabilidad de ser mejores en este espacio que nos toca vivir.

  • Mejor hija.
  • Mejor hermana.
  • Mejor esposa.
  • Mejor madre.
  • Mejor amiga.
  • Mejor compañera.
  • Mejor ciudadana

    En dos palabras: MEJOR PERSONA. El mundo nos necesita sanos y no únicamente en salud física, sino también emocional y espiritualmente.

    Hagamos el cambio, hagamos la diferencia… ¡Hagamos historia!

Con amor, Mary Millán.