¿Cómo hacerle para mantenerme enfocado en mis sueños y metas? ¿Cómo alcanzar mis
objetivos y no morir en el intento? ¿Cómo renunciar a los malos hábitos y no permitir que
la frustración, el cansancio, los errores me venzan y detengan mi camino hacia el éxito, la
abundancia y la prosperidad en mi vida?

Sin duda, habrá momentos en que deseamos desistir y ya no continuar hacia nuestro
propósito de vida; quizás porque no sé cuál es éste o porque ya no quiero seguir
avanzando porque estoy harto o fastidiado. No obstante, la vida no te quiere ver así, no
desea que renuncies a lo que ya te tiene preparado.

Tenemos que vivir y alcanzar los anhelos de nuestro corazón, al igual que tenemos que
aprender a descansar ante las circunstancias diarias. Hay que recargarnos de buenas
vibras, de buena actitud, de amor y pasión por lo que hacemos, y de fe y determinación
por lo que queramos.

¡Así como le cambiamos el aceite al carro, así como le echamos gasolina para que avance;
así como conectamos nuestros dispositivos electrónicos a su respectivo cargador para que
sean utilizados, así nosotros tenemos que conectarnos con nuestra divinidad para
encontrar la fuente de amor, de paz, ¡de fe y de decisión hacia lo que está destinado para
nosotros!

Por lo tanto, recárgate, reinvéntate, enchúfate de nuevo con tu ser, con tu esencia y
prosigue tu camino; porque como dice el poeta: “Caminante no hay caminos, se hace
camino al andar”.

 

Te quiere tu amiga Mary Millán.