Sabías que el éxito se construye día con día; que no es algo que hoy lo tengas y mañana no; que es un estado donde el ser humano pone en juego factores como: el trabajo duro, el esfuerzo, el tiempo, el sacrificio.

El punto es: ¿qué tan dispuesto estás para entrar y permanecer en el juego? Porque no siempre se va a conseguir lo que se quiere en el tiempo que uno lo desee. ¿Qué quiero decir con esto?, que las circunstancias de tu contexto y tu capacidad de estar preparado para ello, van a influir de manera directa en que logres el éxito.

El éxito se traduce como la suma de todos los elementos anteriores:

 

ÉXITO= TRABAJO DURO + ESFUERZO + TIEMPO + SACRIFICIO

 

Y no sólo eso, sino que también hay que agregar VOLUNTAD Y PACIENCIA, que dan como resultado la PERSISTENCIA. No morir en el intento, no claudicar en el primer error que se cometa, no tirar la toalla si las cosas no salen como tú quieres que en ese momento salgan. Tienes que estar preparado para esto, de levantarte todas las veces que caigas, sin frustrarte ni enojarte en el proceso. Que tu motivo sea tan grande y poderoso, que te exhorte a decir: -Un paso más, sí se puede. No me detendré, seguiré adelante.

Además, debemos entender que las cosas sucederán en el momento justo, ni antes ni después. No te desesperes ni te canses. Disfruta el camino hacia el éxito, las experiencias, los momentos, las lecciones de vida; cada una de ellas causará un efecto en tu vida con la finalidad de que adquieras lo que necesitas en la construcción de tu mejor versión de ti mismo.

Esfuérzate y sé valiente. Persiste hasta el logro de lo que anhelas. No desmayes, continua hasta que la meta esté cumplida.

Los fracasos y los errores nos fortalecen y nos enseñan lo que se debe evitar y lo que sí se debe de hacer. Confía en tus talentos, en la Creación Divina y sé determinante con tus sueños hasta que sean una realidad en tu vida.

El éxito sí es para ti. No lo dudes. Confía y da tu paso de Fe, y el camino llegará solo.

 

Saludos. Tu Coach Mary Millán.